Alimentación saludable en los niños
Los chicos en edad escolar deben realizar cuatro comidas al día que incluyan todos los grupos alimentarios: lácteos descremados y derivados (como el yogurt), carnes magras y huevo, frutas y verduras, cereales (pan, galletas, pastas y arroz), legumbres (poroto, lenteja, garbanzo, soja), aceites y azúcares (lo menos posible), eligiendo como principal hidratación el agua.
Un nutriente importante en el crecimiento y en el desarrollo intelectual y cognitivo de los niños es el HIERRO, por lo que su alimentación debe contemplarlo para que no se produzcan anemias, o una baja en el desempeño educativo y en el aprendizaje. Está presente en animales (carnes, huevos y lácteos fortificados), vegetales de hoja verde, legumbres, avena, pasas de uva, almendras y germen de trigo.
Para mejorar la absorción recomendamos combinar los anteriores alimentos con aquellos de alto contenido de VITAMINA C: kiwi, frutilla, limón, naranja, pomelo, mango, mandarina, frambuesa, morrón rojo y verde, berro, repollo, espinaca, tomate.
La importancia del desayuno.
El desayuno se asocia a algunas cuestiones como: mejores rendimientos en el colegio, y además, ayuda a desarrollar las habilidades sociales. Es un buen marcador de un estilo de vida saludable y puede influir favorablemente en la prevención de la obesidad infanto-juvenil. Debe estar conformado por todos los grupos alimentarios:
Lácteos descremados: 1 vaso de leche o 1 vaso de yogurt.
Carbohidratos: pan integral o de salvado, rapiditas integrales con queso, mermelada, pasta de maní, almohaditas de avena, barrita de cereal y/o semillas, copos de maíz o fibra. De vez en cuando incluir un alfajor, budín, muffin o algunas galletitas dulces (controlando la porción).
Fruta fresca.
El huevo revuelto o duro, es una gran opción para comenzar el día ya que aporta proteínas y brinda saciedad.
Recomendaciones para el almuerzo y los snacks fuera de casa.
Si el colegio cuenta con comedor, debería estar supervisado por un/a nutricionista. Si lleva vianda, se recomienda que sea saludable y siempre controlando la porción.
Platos principales: sándwiches en pan integral de pollo, carne roja, queso o huevo, palta, tomate, aceitunas, tartas de verduras, empanadas de verdura, choclo o capresse, budín de verduras y queso; ensaladas a base de pollo, huevo, arroz, fideos, quinoa, legumbres y vegetales de estación.
Colaciones para el recreo: frutas frescas de estación, frutas secas o desecadas, barrita de cereal o semillas, pochoclos, tutucas, torta-budín o muffins caseros, alguna golosina (en porción individual).
Una alimentación saludable debe estar acompañada por actividad física recreativa que les permita a los chicos crecer de forma saludable y divertirse. Es fundamental que dichos hábitos se aprendan y se mantengan en el tiempo, pudiendo así, evitar a futuro enfermedades asociadas al sobrepeso, la obesidad y las enfermedades cardiovasculares.